Naón falleció en Uruguay a causa de un accidente automovilístico que, debido a su delicado estado de salud, le provocó la muerte.

Doctorado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad del Salvador, dirigía la maestría en comercialización y comunicación publicitaria de esa universidad. En la USAL también dirigía el Doctorado en Ciencias de la Comunicación Social.

Se hizo famoso en el mundo de la publicidad a través de su agencia, Vincit, creada en los 70 y fusionada con la estadounidense Grey a fines de los 90. Su cuenta más importante fue la exitosa YPF de la era José Estenssoro, cliente que perdió cuando la petrolera pasó a manos de la española Repsol al final de la era Menem.

Los veteranos recordarán un comercial de TV para su cliente Rheem, un fabricante de termotanques, en el que el “gordo” Jorge Porcel cantaba “La felicidad se baña, con agua caliente Rheem”. Otro de sus clientes de muchos años era la siderúrgica Acíndar, hoy parte del gigante indio Arcelor Mittal.

Pero más que publicitario Naón Argerich se entendía a sí mismo como un influyente en la vida empresaria. Para la petrolera YPF llegó a escenificar una cumbre en el medio de la cordillera de los Andes entre los presidentes Carlos Menem y el socialista chileno Ricardo Lagos.

Luego de vender Vincit a Grey, Naón Argerich fue nombrado vicepresidente de Grey Argentina para separarse a mediados de los 2000 de esa agencia norteamericana. Fue vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio, formó parte del jurado de la marca país Argentina, proyecto que tras la muerte del ex presidente Néstor Kirchner quedó en la nada.

Incursionó en la publicidad política haciéndose cargo de la campaña comunicacional del ex ministro de Economía Domingo Cavallo para alcalde de la ciudad de Buenos Aires en 1999.

Naón también fue nombrado perito en judicial en cuestiones de comunicación, publicidad y periodismo e intervino en numerosas causas, muchas de ellas de alta relevancia social y económica.

El hobby de Pedro Naón que mayor trascendencia tuvo fue coleccionar mates antiguos: su colección, con numerosas piezas de principios del siglo XX, fue mostrada en diversas exposiciones.

En los últimos dos años su estado de salud se vio comprometido por una crisis renal. Un trasplante de riñón, que nunca llegaría, le generaba la esperanza de una mejor calidad de vida.

Pedro Naón dejó a cuatro hijos: tres mujeres y un varón, a su esposa Bettina y numerosos nietos.

El martes 3 de diciembre de 2013 se celebrará una misa en la iglesia de San Juan Bosco, San Isidro.