En diálogo con Diego Dillenberger en el programa de TVLa Hora de MaquiaveloAverbuj explicó que no hay región ni tipo de liderazgo que se salve de esta falta de credibilidad de los líderes. “La gente está pidiendo que entre lo que los líderes dicen y lo que hacen haya un alineamiento más fuerte”.

Elestudio, desarrollado para Ketchum por la encuestadora de origen francés Ipsos, fue hecho en 12 países y destaca que los líderes (empresarios) de las industrias tecnológicas son los más respetados. “La gente respeta a líderes como Steve Jobs, y Apple es el aspiracional de la gente, por eso la industria tecnológica supera ampliamente a todas las demás”.

El estudio de 6.000 casos en 12 países indica que incluso los líderes de ONG, otrora vistos como cuasi santos, sufren una crisis de credibilidad, pero los líderes políticos son los considerados de menor performance por la población y los que más han declinado en la comparación con la muestra del año anterior de este Monitor Ketchum de Liderazgo Comunicacional.

En el fondo de la tabla se ubica, según este estudio, la industria del seguro y la minería, seguidos por la industria de las bebidas alcohólicas y la construcción. La industria tecnológica despunta con 43% de aprobación, 15 puntos por encima del mayor pelotón, que contiene a todos los restantes sectores, incluso los bancos, que aquí se ubican en el medio campo.

Otro estudio presentado recientemente, de la consultora Edelman (ver nota aparte), el ya tradicional Trust Barometer (barómetro de confianza), indica que los bancos y el sector financiero en general estarían en el piso de la credibilidad, aunque sí coincide en que la industria tecnológica encabeza –y por lejos- el ranking de confiabilidad de los sectores industriales y de servicios.

Este estudio también observa una crisis de liderazgos, aunque destaca que, como en años anteriores, sigue siendo mayor la confianza en líderes empresarios que en líderes políticos.

“La idea de este estudio es vincular el liderazgo con la comunicación” explica Averbuj sobre el informe de Ketchum, y destaca que, dentro de la crisis general de liderazgo, es notable cómo los líderes empresarios lucen algo menos golpeados por esa falta de credibilidad que afecta tanto a los políticos e incluso líderes de ONG.

¿Cómo puede la gente confiar más en alguien cuyo fin es ganar dinero que quien tiene como supuesta meta ayudar a la sociedad? “La gente cree que solo tres de cada diez líderes se hace cargo cuando comete un error, y eso es importante”, explica Averbuj y destaca que entre 2012 y 2013 hubo una caída generalizada, pero que los políticos cayeron más pronunciadamente que los empresarios.

La solución a parte de estos problemas, dice el estudio, vendría de la llamada generación Y (que hoy tienen entre 20 y 40 años), que se hará cargo del liderazgo en gobiernos y empresas en los años venideros. “De alguna forma la gente está saltándose la generación que está ahora en el poder y espera soluciones de la que viene”, describe Averbuj.