Pescado: de paseo en yate en el Mar del Norte, Tony Hayward perdió el timón de la crisis de BP

El recordado derrame de petróleo del barco Exxon Valdez ocurrido en 1989 en las costas de Alaska ya fue superado por el de British Petroleum (BP) en el Golfo de México. Y no sólo a nivel de impacto ambiental, sino también como el peor manejo de crisis de un desastre petrolero, según dijeron expertos al New York Times.

Este fin de semana BP fue mala noticia otra vez luego de que su CEO, Tony Hayward, fuera visto abandonando el centro de la tormenta para participar con su yate en un torneo en Gran Bretaña. Las críticas de los medios en Estados Unidos y en Gran Bretaña fueron devastadoras. Para colmo, aparecen los primeros informes acerca de que BP fue advertida por sus empleados del riesgo de accidente en la plataforma.

Apenas la plataforma Deepwater Horinzon se hundió en el Golfo, BP saltó impaciente a ponerle el pecho a la crisis. La petrolera británica ayudó a instalar un centro de tareas en las costas del estado Luisiana, principal afectado por el derrame. Además el CEO de la compañía, Tony Hayward, aceptó la responsabilidad de BP y aseguró que se haría cargo de todos los reclamos “legítimos” por los daños. A pesar de que BP se enfocó en detener el derrame y comunicar sus acciones, hubo obstáculos para ambos objetivos.

“Nosotros intentamos hacer lo correcto para detener el derrame y para explicar nuestras acciones”, dijo al New York Times Andrew Gowers, jefe de Medios de Comunicación de la petrolera británica. “Estamos en el ojo de una tormenta política. En tales circunstancias, no siempre es fácil hacer llegar el mensaje”, agregó.

El incidente de BP es muy diferente del que debió enfrentar Exxon 21 años atrás. El derrame del barco petrolero Valdez ocurrió en una remota zona de Alaska, mientras que la explosión de Deepwater Horinzon ocurrió en Golfo de México, cerca de la poblada costa de Luisiana.

Además, Exxon no tuvo que enfrentarse con la brutal globalización de las comunicaciones. En 1989, la red de redes estaba apenas dando sus primeros pasos, no había blogs y ni plataformas de medios sociales, y los teléfonos celulares no estaban tan extensamente instalados.

En los meses siguientes al derrame, Exxon ayudó a cambiar su imagen negativa cuando se “enfocó en la limpieza (del mar) y dejó de minimizar sus fallas y la magnitud del incidente”, dijo al Times Timothy Sellnow, profesor de comunicación de la Universidad de Kentucky y autor de varios libros sobre crisis management. “Exxon involucró a la comunidad en la limpieza”, agregó.

Por su parte, BP lucha estérilmente para detener la fuga de petróleo desde hace ya casi dos meses.

“La compañía ha sido abrumada por todas las equivocaciones que cometió y por consiguiente le fue muy difícil idear una estrategia de relaciones públicas”, dijo Matthew Seeger, director del departamento de Comunicación de la Universidad Wayne State en Detroit y autor del libro “Comunicación y crisis corporativa”.

“BP va a ser la primera compañía en la mente de las personas al pensar en un mal manejo de crisis”, dijo Sellnow. “Han sobrepasado claramente a Exxon”, remató el catedrático.

Obama “manchado” por BP

Finalmente, luego de críticas a la administración Obama, el presidente norteamericano citó a los altos ejecutivos de la petrolera británica para un “tête à tête”.

La invitación a una reunión para el miércoles 16 fue enviada al presidente de BP, Carl-Henric Svanberg. Aún se desconoce si Hayward, el CEO de la compañía, asistirá al encuentro en la Casa Blanca.

Obama justificó la tardanza diciendo: “No he hablado directamente con él (Hayward) (…) porque mi experiencia me dice que cuando hablás con un tipo como el CEO de BP, él va a decir todas las cosas que uno quiere escuchar. No estoy interesado en palabras, estoy interesado en acciones”, dijo a la cadena NBC. “Estamos comunicándole todos los días exactamente lo que esperamos de él”, agregó.

Sin embargo, la renuencia de Obama de encontrarse con los ejecutivos de BP generó calor político.

En un post de Facebook, la ex candidata republicana a la Vicepresidencia y ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, se mofó de la explicación que dio Obama en la NBC y criticó a la prensa por tardar tanto tiempo para cuestionar al Presidente.

Para demostrar la seriedad con que se toma el asunto, recientemente Obama comparó el incidente con los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

“De la misma forma en que el 11 de septiembre modificó profundamente nuestra visión de nuestras vulnerabilidades y nuestra política exterior, creo que este desastre va a modificar por muchos años nuestra visión sobre el ambiente y la energía”, dijo en una entrevista con Politico.com.

Además, el mandatario manifestó que buscará la aprobación en el Congreso de una nueva ley para el sector que posibilite una transición hacia nuevas fuentes energéticas.

El cuestionado CEO

Un análisis del site PR Watch.org, dependiente de la ONG norteamericana Centro para los Medios y la Democracia, señala que Tony Hayward pasó de ser un CEO casi desconocido a uno tristemente célebre, luego del trágico derrame.

Desde la explosión de Deepwater Horinzon, Hayward se despachó en público con una gran cantidad de frases desafortunadas e informaciones imprecisas. Probablemente, su frase más lamentable fue cuando, mientras pedía disculpas a los ciudadanos del estado de Luisiana, dijo “me gustaría recuperar mi vida”, un comentario que sonó particularmente insensible ya que la catástrofe del Golfo se cobró 11 vidas tras la explosión de la plataforma petrolífera. Otras víctimas incluyen hasta ahora casi 500 aves, 227 tortugas y 27 mamíferos, entre ellos delfines.

El paseo en yate del fin de semana se convirtió en una “crisis dentro de la crisis” para BP.

El más duro fue Rahm Emanuel, jefe de gabinete de Obama: el secretario general de la Casa Blanca dijo este domingo que el director general de BP cometió un “grave error” al tomarse un día libre en plena marea negra para asistir a una regata de lujo en la isla de Wight, Gran Bretaña. “Esto forma parte de una larga serie de errores de comunicación”, señaló Emmanuel en una entrevista con la cadena ABC.

“Creo que todos podemos concluir que Tony Hayward no comenzará una segunda carrera en el consejo de relaciones públicas”, ironizó el alto funcionario estadounidense. “Es un grave error”, insistió.

Autor de varias metidas de pata a propósito de la catástrofe, Hayward declaró entre otras cosas que “no hay nadie que esté más preocupado que yo en que todo este termine; quiero recuperar mi vida”. Hayward se tomó un poco de tiempo libre el sábado para asistir a una competencia de yates de lujo en la isla de Wight, Gran Bretaña, en compañía de su familia.

Entre otras polémicas declaraciones, Hayward también dijo que “el Golfo de México es un océano muy grande. La cantidad de volumen de petróleo derramado en él es diminuta en relación con el volumen total de agua”.

El pope del crisis management Howard Rubenstein dijo recientemente al periódico USA Today que BP creó un “Frankenstein de un problema PR”. “Ellos trataron de minimizar la crisis al principio, pero no se puede hacer eso en una crisis de esta magnitud”, explicó el experto.

Además, Hayward refutó la existencia de columnas submarinas de petróleo, a pesar de haber sido confirmadas científicamente, destaca PR Watch.org. Cuando se le preguntó sobre las columnas submarinas de petróleo, Hayward dijo: “El petróleo está sobre la superficie… no hay ninguna columna submarina”. Esta afirmación tuvo lugar casi al mismo tiempo de la publicación de un artículo en el New York Times sobre el hallazgo de gigantescas columnas de petróleo debajo del agua.

Para agravar la imagen de BP, ahora un operario de la plataforma petrolera Deepwater Horizon del Golfo de México afirmó que había identificado un derrame de crudo en el equipo de seguridad de la base semanas antes de la explosión del 20 de abril, que desató una gran catástrofe ambiental. El empleado Tyrone Benton afirmó a la BBC que el vertido no fue resuelto en su momento, aunque indicó que el dispositivo que presentaba fallas fue cerrado y un segundo fue puesto en su lugar.