Adiós a los Mad Men: la renuncia forzada de Sorrell es una suerte de lápida al antiguo mundo de la Madison Avenue

Su empresa fabricaba hace 35 años changuitos de supermercado y bolsitas de plástico con logos. Se llamaba Wire and Plastic Products: WPP. El contador Martin Sorrell, luego Sir Martin, se lanzó a comprar agencias de publicidad, promociones, relaciones públicas, estudios de marketing, encuestadoras y compradoras de medios que hoy facturan en total 20.000 millones de dólares y es el holding publicitario más poderoso del mundo con casi medio millar de agencias y consultoras repartidas por el mundo.

Fuentes del sector en Europa creen que las supuestas razones de “inconducta” y de que habría derivado dinero de la empresa a su cuenta personal fueron más bien excusas del directorio para sacar a Sorrell del medio, luego de 12 meses de caída continua de la acción hasta valer la mitad que hace un año.

Suponen que el heredero del cargo sería el número dos, el italiano Roberto Quarta, y lo deducen por la frialdad del comunicado que envió Quarta a los directivos del holding. Ahora Quarta es el hombre fuerte de WPP hasta que se encuentre un nuevo CEO. Mientras tanto, se hicieron cargo de la operación día a día Mark Read, CEO de la agencia de promociones Wunderman, y Andrew Scott, jefe operativo de WPP en Europa.

Read era considerado mano derecha de Sorrell, por lo que los observadores estiman que al no nombrarlo inmediatamente número uno, el directorio estaría señalizando que quiere una gran reestructuración de WPP. Las agencias de PR del grupo, como Burson-Marsteller, Hill & Knowlton, Cohn & Wolfe (hoy fusionadas) más Ogilvy PR, que en los últimos años fueron el negocio menos rentable del grupo, serían las primeras en salir a liquidación de temporada. En Gran Bretaña posee a la agencia de PR Finsbury, y en Alemania tiene con Hering Schuppener la mayor del mercado germano.

La investigadora de mercado Kantar también terminaría en una góndola de venta de agencias para consolidar a WPP en la parte más rentable, que son las agencias de publicidad y las nuevas adquisiciones digitales. Kantar venía perdiendo dinero desde hace tiempo.

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